Tema: La concordancia. 

Lo primero que hay que hacer siempre para analizar una oración es empezar por su verbo y preguntarse qué persona gramatical le corresponde:

Amo: 1º persona singular. El único sujeto posible es “yo” (se le suele llamar sujeto gramatical)

Amas: 2º persona singular. El único sujeto posible es “tú” (se le suele llamar sujeto gramatical)

Ama: 3º persona singular. En este caso se abren las posibilidades de análisis:

       1ª posibilidad: que el sujeto sea elíptico (él, ella, ello)

ama el cine

2ª posibilidad: que el sujeto sea un sustantivo en singular

me gusta el caramelo

Observa que si lo pasamos a plural el verbo también va en plural. Ésta es la prueba de la Concordancia, por la que podemos verificar sin lugar a dudas si el elemento seleccionado es sujeto o no lo es:

me gustan los caramelos   

3ª posibilidad: que el sujeto sea una subordinada sustantiva.

me gusta que la gente se divierta

4ª posibilidad: que la oración sea impersonal

Se vive bien en Badajoz.

Se castigó a los culpables.

Me basta con tus palabras.

Amamos: 1ª persona plural. El único sujeto posible es “nosotros” (se le suele llamar sujeto gramatical) . Hay algunas excepciones en las que el sujeto sería un sustantivo en plural: los profesores somos muy exigentes, equivalente a  nosotros, los profesores, somos muy exigente

Amáis: 2ª persona plural. El único sujeto posible es “vosotros” (se le suele llamar sujeto gramatical). Como en el caso anterior, hay algunas excepciones en las que el sujeto sería un sustantivo en plural: los profesores sois muy exigentes, equivalente a  vosotros, los profesores, sois muy exigentes.

         Aman: 3º persona plural. En este caso existen dos posibilidades de análisis:

          1ª posibilidad: que el sujeto sea elíptico (ellos, ellas)

                  aman el cine

En ocasiones la tercera persona del plural indica también impersonalidad en las llamadas “impersonales pragmáticas” o “eventuales”.

2ª posibilidad: que el sujeto sea un sustantivo en plural

me faltan dos euros para el cine

Observa que si lo pasamos a singular el verbo también va en singular. Ésta es la prueba de la  Concordancia, por la que podemos verificar sin lugar a dudas si el elemento seleccionado es sujeto o no lo es:

me falta un euro para el cine